Una exposición de Amariconarte en DLRO Live.
Del 5 de junio al 3 de julio, DLRO Live se transforma una vez más en un espacio expositivo donde arte y memoria queer conviven bajo la estética del neón y la noche Dentro del festival Muestra t, y la programación cultural de Madrid Orgullo (MADO). DELIRARTE presenta una serie de obras de Amariconarte que exploran la identidad LGTBIQ+, la resignificación del insulto y la construcción colectiva del orgullo.
La exposición juega constantemente con la dualidad entre lo visible y lo oculto a través del uso de luz negra y elementos fluorescentes. Las obras cambian radicalmente dependiendo de la iluminación, revelando mensajes, marcas e insultos que permanecen invisibles a simple vista. Lo festivo y lo doloroso conviven así en un mismo espacio, igual que ocurre muchas veces dentro de la experiencia queer.
Queer Wounds representa a un San Sebastián andrógino atravesado por flechas doradas. Históricamente convertido en símbolo queer, aquí el santo deja de representar a una única identidad para convertirse en un cuerpo colectivo: un cuerpo atravesado por todas las palabras, juicios e insultos que el colectivo LGTBIQ+ ha recibido durante décadas.
El fondo de la obra está formado por la bandera del orgullo, entendida como un manto de protección, resistencia y pertenencia. Bajo la luz normal, la pieza muestra una imagen vibrante y casi pop; sin embargo, al activarse la luz negra aparecen ocultos sobre la bandera muchos de los insultos dirigidos históricamente al colectivo. La obra cambia completamente de significado dependiendo de la iluminación, jugando con la dualidad entre celebración y herida, entre lo visible y lo oculto.
Por su parte, Bullying es una obra de acrílico y óleo sobre lienzo que aborda la violencia silenciosa que muchos niños y adolescentes del colectivo LGTBIQ+ sufren dentro del entorno escolar.
La pieza muestra a un niño maquillado sobre un fondo rosa neón, utilizando una estética aparentemente dulce, pop y luminosa que contrasta directamente con la dureza del mensaje oculto en la obra. Bajo la luz negra comienzan a aparecer sobre el rostro y el fondo palabras como “maricón”, “gay” o “mariquita”, junto a marcas y heridas invisibles que simbolizan el impacto emocional del rechazo, la burla y la humillación constante.
La obra juega nuevamente con la dualidad entre lo que se muestra y lo que permanece oculto. A simple vista, el espectador puede encontrarse con una imagen colorida e incluso inocente; sin embargo, la luz ultravioleta revela todo aquello que muchas veces no se ve: las cicatrices emocionales que deja el bullying en quienes crecen sintiéndose diferentes.
José Carlos León, conocido artísticamente como Amariconarte, es un artista manchego afincado en Madrid cuya obra se centra en la realidad emocional, sexual y social del colectivo LGTBIQ+. A través de la pintura figurativa, el lenguaje pop y la resignificación del insulto, su trabajo explora temas como el deseo, la identidad, la memoria queer y las heridas invisibles que atraviesan al colectivo.
